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El Consejo de Ministros, reunido el viernes, aprobó el Real Decreto
por el que se aprueba la metodología para la actualización y
sistematización del régimen jurídico y económico de la actividad de
producción de energía eléctrica en régimen especial, básicamente
energías renovables y cogeneración.
La nueva metodología permitirá que en 2010 se duplique la aportación
de energía de las instalaciones acogidas al régimen especial (eólica,
solar, biomasa, minihidráulica, residuos y cogeneración) en la cobertura
de la demanda eléctrica en España, pasando del 16 por ciento actual a
cerca del 33 por ciento.
Para conseguir este objetivo, la nueva normativa impulsará un mayor
volumen de inversiones en el sector, cuyo montante ascenderá a 15.000
millones de euros hasta el final de la década. Con esta inversión se
conseguirá que la potencia instalada del régimen especial alcance los
26.000 MW en 2010.
El mayor peso del régimen especial recaerá en la energía eólica y
en la cogeneración. Así, la eólica representará la mitad de la
potencia instalada y el 30 por ciento de la energía producida en dicho
régimen, mientras que la cogeneración representará el 30 por ciento de
la potencia instalada y casi el 50 por ciento de la energía producida.
De esta forma se conseguirá que esta aportación, que en 2004
representa el 17 por ciento de la tarifa, vaya incrementándose
progresivamente cada año, hasta que alcanzar el 28 por ciento en 2010.
La evolución de estas aportaciones anuales irá siempre en consonancia
con el porcentaje de cobertura de la demanda correspondiente al régimen
especial. En total, la tarifa eléctrica destinará a la retribución del
régimen especial una cantidad superior a los 30.000 millones de euros en
los próximos siete años.
NOVEDADES INTRODUCIDAS
Entre las mejoras y novedades que incluye el Decreto, el Gobierno
destacó que se gana en claridad y seguridad jurídica en las relaciones
entre los sujetos y las Administraciones Públicas; se mejora la
clasificación de las plantas de biomasa para fomentar su correcto
desarrollo, permitiendo sinergias con plantas de producción de
biocombustibles; se apuesta 'decididamente'por el impulso de la
cogeneración; y se mejora 'sustancialmente' la retribución de las
instalaciones solares fotovoltaicas de menos de 100 kilovatios (kW).
En energía eólica se fija una senda de retribución acorde con el
crecimiento de la potencia instalada; se establece un sistema de
incentivos dirigido a mejorar el efecto del régimen especial en la
operación del sistema, aportando estabilidad y fiabilidad; y se evita la
retroactividad con dos líneas de actuación: una, permitiendo un período
transitorio a las plantas actualmente en explotación y, otra,
estableciendo que las revisiones plurianuales de las primas sólo afecten
a inversiones futuras.
Además, se fomenta mediante un incentivo específico que este tipo de
plantas de producción eléctrica vayan participando progresivamente en el
mercado libre. Gracias al especial impulso a la energía solar térmica,
España se convertirá en el primer país de la Unión Europea --segundo
del mundo, tras Estados Unidos-- que operará comercialmente una planta
solar termoeléctrica (previsiblemente, durante la primera mitad de 2006).
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