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Desarrollo Sostenible  

Bruselas sancionará a empresas y gobiernos que no respeten las medidas para cumplir con Kioto.

EL MUNDO

Vienes, 5 de marzo de 2004

La Comisión Europea ha anunciado un mensaje de firmeza sobre el compromiso europeo para cumplir con el Protocolo de Kioto. El reparto de cuotas de emisión de CO2 para acercarse a las exigencias de Kioto se está discutiendo entre los socios de la UE no sin polémica de entrada.

Los Estados miembros ultiman actualmente un reparto de cuotas de emisión entre su industrias, que deben someter al examen de la Comisión antes del próximo 31 de marzo, con vistas al mercado de emisiones que se establecerá en la UE a partir de 2005. 

Este mercado es la fórmula elegida por la Unión para acercarse al cumplimiento del Protocolo de Kioto, que entra en vigor en 2008 y exige a la UE una reducción del 8% de sus emisiones en el año 2012 con respecto a los niveles de 1990. 

El Ejecutivo comunitario dijo ser "consciente" de las tensiones entre industria y gobiernos que está generando el reparto de cuotas en países como España, que encabeza la lista europea de incumplidores de Kioto, con emisiones quince puntos porcentuales por encima de las asignadas. 

Examen de los planes nacionales 

No obstante, Bruselas avisó de que no tolerará incumplimientos. "Si constatamos que los planes nacionales no van en la dirección del Protocolo, actuaremos sin dudar contra estos Estados", advirtió el director general de la Comisión para el cambio climático, Jos Delbeke. 

La Comisión, que tiene un plazo de tres meses para examinar los planes nacionales, dispone en principio de dos herramientas para disciplinar a quienes presenten planes incompletos o no los cumplan. En primer lugar, el procedimiento de infracción regular contra violaciones de la ley comunitaria, que prevé una posible denuncia ante el Tribunal de Justicia de la UE y, en último término, una sanción económica. 

En segundo lugar, la Directiva sobre comercio de emisiones contempla multas de entre 50 y 100 euros por tonelada de emisión a las factorías que sobrepasen sus cuotas. Delbeke añadió un tercer factor de castigo. "Aquellos países que no cumplan con los mecanismos del comercio de emisiones, tendrán que buscarse alternativas para cumplir con Kioto y seguramente serán más onerosas", apuntó. 

De hecho, el mercado de emisiones es un mecanismo diseñado para amortiguar el impacto económico del Protocolo. A partir de su entrada en vigor, el 1 de enero de 2005, más de 12.000 plantas industriales -energéticas, siderúrgicas, cementeras, papeleras, fabricantes de vidrio o de ladrillos, entre otras- deberán ajustar sus emisiones a la cuota que les haya sido asignada o adquirir derechos de emisión suplementarios en un mercado virtual creado a tal efecto. 

Este mercado se nutrirá de las empresas que no apuren sus cuotas y pongan en venta sus derechos de emisión sobrantes. El precio fluctuará en función de la demanda y la oferta, entre los 5 y los 35 euros por tonelada de gas emitida, según las estimaciones de la Comisión. 

Incluso sin Kioto 

La fase final del reparto de emisiones coincide con el debate sobre la viabilidad del Protocolo de Kioto, alimentando por las dudas de Rusia a la hora de ratificarlo. La ausencia de este país -sumada a la de Estados Unidos o Australia- haría inalcanzable el umbral mínimo de ratificaciones para que el convenio entre en vigor (los países responsables de al menos el 55% de las emisiones). 

Esto ha llevado a parte de la industria, a gobiernos como Italia o España, o a la propia comisaria europea de Energía y Transportes, Loyola de Palacio, a pedir el estudio de 'alternativas' a los instrumentos actuales de recorte de emisiones, para evitar la pérdida de competitividad de la industria europea en la escena internacional. 

De momento, el resto del Ejecutivo comunitario no comparte este análisis. "El cambio climático no va a desaparecer porque Kioto no se ratifique", apuntó Delbeke, quien aseguró que los estudios oficiales de la UE, pero también los de Estados Unidos, China o India, demuestran que el impacto económico de la no actuación sería a largo plazo mucho mayor que el de los recortes previstos. 

El alto funcionario subrayó asimismo que la directiva de comercio de emisiones no está vinculada al Protocolo de Kioto, sino que es estrictamente "una ley europea", por lo que los países de la UE están obligados a respetarlo con independencia de la supervivencia o no del convenio internacional.

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Última modificación: lunes, 29 de marzo de 2004