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España y Portugal han firmado el acuerdo para la integración de
sus mercados eléctricos, que significará la creación de una plataforma
común de 50 millones de personas, a partir del 20 de abril.
El ministro de Economía español Rodrigo Rato y su homólogo
portugués Carlos Tavares firmaron hoy, en Lisboa, el acuerdo que
permitirá a los usuarios de ambos lados de la frontera elegir libremente
suministrador eléctrico desde julio. La ceremonia estuvo presidida por el
presidente del Gobierno José María Aznar y el primer ministro portugués
José Manuel Durao Barroso.
El Mercado Ibérico de la Electricidad (Mibel) contará con más de 30
millones de clientes y es el segundo mercado eléctrico integrado que se
crea en Europa, tras el Nord Pool, que conformaron Suecia, Noruega,
Finlandia y Dinamarca en 1993.
Aznar destacó la importancia "histórica" del evento y
destacó las crecientes relaciones económicas entre España y Portugal
que considera que aún tienen un enorme potencial. Acuerdos como el Mibel
o los de la alta velocidad ferroviaria son prueba de una apuesta bilateral
por el futuro, dijo Aznar.
Por su parte, Durao Barroso destacó que el Mibel es el caso más
avanzado de integración de mercados en el seno de la UE y confió en que
tenga continuación entre los socios comunitarios porque es útil para las
empresas y para los consumidores, al tiempo que destacó la rebaja de
"significativa" de precios que supondrá para Portugal.
Para el primer ministro portugués el MIBEL demuestra que las
relaciones bilaterales "ya no están marcadas por el pasado, sino por
el futuro".
Rato destacó que el mercado resultante tendrá una facturación en
torno a 19.500 millones de euros, será el quinto de la UE y supondrá el
20% de la energía liberalizada.
La eléctrica portuguesa EDP, que hasta ahora ejercía el monopolio en
Portugal, tendrá que competir con rivales como Endesa e Iberdrola, lo
que, previsiblemente forzará una bajada de precios en el país vecino,
cuyas tarifas eléctricas son actualmente un 10% superiores, de media, a
las españolas, admitió Tavares.
El acuerdo ha despertado la hostilidad de los sindicatos portugueses,
que hoy se manifestaban a la salidad del acto. EDP en 2002 vendía 346
millones de euros por empleado, frente a los 726,8 millones de Iberdrola o
los 641,9 millones de Endesa. El índice del sector que elabora Bloomberg,
con datos de 16 países, arroja una media de 622 millones de euros por
empleado.
EDP ya compite actualmente en España a través de su participada
Hidrocantábrico, de la que posee el 40% del capital. A pesar de las
buenas intenciones, la falta de interconexiones entre España y Portugal
retrasará la apertura real del mercado hasta 2006. Energía 20/01/04 La
larga marcha hacia el mercado ibérico de la electricidad
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