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Los ahorros
previstos de energía ascienden a 12.853 millones de euros, cifra superior
al total de petróleo crudo importado en la actualidad durante un año.
La reducción de la
intensidad energética durante el período será de un 7,2 por 100.
El Consejo de Ministros aprobó la Estrategia de Ahorro y Eficiencia
Energética en España (E-4) para el período 2004-2012, que estima unos
ahorros de energía para los citados años de 12.853 millones de euros,
equivalentes al petróleo crudo importado en la actualidad durante un
año.
Estos ahorros, derivados de una reducción de la intensidad energética
del 7,2 por 100 (energía necesaria por unidad de producto), serán
consecuencia, tanto del propio desarrollo tecnológico, como de medidas de
las Administraciones y sectores productivos para fomentar el ahorro
energético. El borrador de la E-4 fue presentado el pasado mes de junio,
fecha en que se inició un debate con Comunidades Autónomas y
Corporaciones Locales, sectores implicados, sindicatos y asociaciones
ecologistas y de consumidores. Tras la aprobación hoy por el Consejo de
Ministros será remitido para su debate a la Comisión de Economía del
Congreso. La E-4 ha contado con informes favorables de la Comisión
Nacional de la Energía y del Instituto Nacional de Consumo.
En consecuencia, la Estrategia es un documento consensuado, que incluye
medidas no traumáticas para las Administraciones y sectores productivos y
cuyo objetivo es contribuir la desarrollo sostenible, con unas ayudas
públicas compatibles con el objetivo de equilibrio presupuestario.
Reducción de consumo
La Estrategia de Ahorro Energético analiza la evolución de los
diversos sectores productivos e identifica las medidas a poner en marcha
en los próximos años para que España pueda reducir su consumo de
energía por unidad de producto, es decir, consumir menos energía para
producir lo mismo. Esta iniciativa, junto con la planificación de redes,
la metodología de tarifas y la liberalización del gas y la electricidad
de enero de este año, trata de asegurar la oferta de energía en España
para una demanda creciente, fruto del crecimiento económico previsto para
los próximos años.
A su vez, persigue hacer compatible este crecimiento económico con un
desarrollo energético sostenible, reduciendo las emisiones de CO2,
potenciando las energías limpias e impulsando la diversificación de las
fuentes energéticas. Otros instrumentos para conseguir estos objetivos
son el Plan de Fomento de las Energías Renovables y la apuesta por los
ciclos combinados de gas en la propia planificación de redes.
La Estrategia analiza los sectores de Industria (desagregado en once
subsectores), Transporte, Edificación, Equipamiento Residencial y
Ofimática, Servicios Públicos, Transformación de la Energía y
Agricultura y Pesca. Para cada uno de estos sectores se plantean
objetivos, se describen las medidas propuestas y se definen los
instrumentos que es preciso aplicar, cuantificando costes y ahorros
energéticos derivados.
Medidas diversas
Tras el análisis sectorial se ha llevado a cabo una valoración
integrada de medidas y resultados energéticos. En conjunto se ha
propuesto la adopción de cerca de doscientas medidas, agrupadas en diez
tipos y dirigidas a cada uno de los siete sectores.
Se estima un coste global de inversión asociada a las medidas
previstas de unos 26.108 millones de euros para el conjunto del período.
De este coste, unos 2.010 millones de euros corresponderían a apoyos
públicos de las distintas Administraciones y el resto, 24.098 millones, a
la inversión privada asociada a las medidas previstas.
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