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La mejora de la remuneración de la distribución, reclamada por las
eléctricas para asegurar la calidad del suministro, está siendo
examinada por el Comisión Nacional de la Energía (CNE). Esta cuestión
no influirá, no obstante, en el decreto de tarifas para el año 2004.
"La Comisión Nacional de la Energía (CNE) tiene en sus manos el
informe realizado por las eléctricas para racionalizar la remuneración
de la actividad de distribución, que tiene, entre otros objetivos, la
mejora de la calidad del suministro a través de una mayor retribución de
esa área, evitando así problemas ante el aumento de la demanda.
Sin embargo, en medios del sector se descarta que este documento sea un
ultimátum a la Administración, así como que se haya vinculado el
aumento de las inversiones en esa área a una subida de la retribución
cara a asegurar que no se vayan a producir apagones en los próximos meses
o años. No obstante reconocen que las compañías han venido reclamando
más inversiones para atender el disparo de la demanda, especialmente en
determinados periodos del año.
Por su parte, el organismo que preside Pedro Meroño tiene su propia
opinión sobre este tema, por lo que ha elaborado otros informes. Sus
resoluciones serán también examinadas por el Ministerio de Economía,
departamento que en definitiva deberá decidir sobre mejora de la
remuneración en esa actividad, así como la repercusión futura en
tarifas y las obligaciones que conllevarían ese incremento.
Las deficiencias en la estructura de la distribución, así como en
determinadas áreas en transporte, son las partes débiles del sistema
eléctrico. Y más en una etapa que está marcada por el incremento de la
potencia instalada en generación tras las fuertes inversiones en
centrales de ciclo combinado. En medios del sector se reconoce que existen
divergencias entre las eléctricas sobre el reparto interno de los futuros
ingresos por la citada mejora, que se materializará especialmente en
función del modelo por el que se opte. Por un lado, está el prototipo
que se basa en dar prioridad a la mayor concentración de consumo en
determinadas áreas, frente al que defiende que, dada la existencia de una
tarifa única, se debe en alguna medida subvencionar a las compañías que
tienen que asegurar el suministro a clientes en zonas geográficas muy
dispersas.
Pero las eléctricas son conscientes de que este debate (la mejora de
la remuneración de la distribución) no formará parte del próximo
decreto de tarifas, que se basará, a su vez, en el que regula la
metodología de subida tarifaria hasta 2010, etapa para la que se fija un
tope para los aumentos del 2%. En la próxima subida, el Ejecutivo se
acogerá, se añade, al porcentaje mínimo. Y debida a varios factores,
pero básicamente por la cercanía de las elecciones.
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