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La Organización de Países
Exportadores de Petróleo (OPEP) empieza a considerar la necesidad de un
nuevo recorte de su producción. El cartel teme que un exceso de petróleo
en el mercado en el segundo trimestre, cuando tradicionalmente cae la
demanda, lleve los precios hacia abajo.
La clave es el fin inminente de la huelga petrolera en Venezuela. La
cotización del barril de brent, el referente europeo, cedió ayer en
Londres más de un 1,4% y bajó al entorno de los 30,6 dólares. 'El
regreso al mercado de la cuota de Venezuela situaría la producción sobre
los tres millones de barriles de crudo', declaró el fin de semana pasado
el ministro saudí de Petróleo, Alí al Naimi, citado ayer por el diario
Al Hayat. Naimi sugirió que si los precios bajan, el grupo reducirá su
producción. La OPEP decidió el 12 de enero aumentar su producción 1,5
millones de barriles diarios, hasta los 24,5 millones desde el pasado 1 de
febrero, en respuesta al paro nacional venezolano, que paralizó
totalmente las exportaciones de petróleo de ese país durante más de un
mes.
Reactivación exportadora
El presidente venezolano, Hugo Chávez, afirmó el domingo que la
producción petrolera del país alcanza ya los 1,8 millones de barriles
por día. Los ejecutivos huelguistas de la petrolera estatal PDVSA afirman
que la extracción alcanza sólo 1,2 millones de barriles. Los datos de
los agentes internacionales señalan que las exportaciones ascendieron la
semana pasada a 890.000 barriles por día. Las cifras están lejos de los
casi tres millones de barriles que producía Venezuela en noviembre, pero
la reactivación es evidente. La oposición venezolana llegó a poner a
Chávez contra las cuerdas entre diciembre y enero. La huelga general, que
comenzó el 2 de diciembre, caló con fuerza en PDVSA. La compañía
estima que ha perdido ingresos por más de 1.350 millones de dólares
(1.254 millones de euros) y el Gobierno ha tenido que recortar su
presupuesto para 2003 en 4.000 millones de dólares (3.715 millones de
euros). Los opositores abandonaron ayer la huelga general, pero mantienen
el pulso en el sector petrolero.
La recuperación de Venezuela preocupa a sus socios en la OPEP. 'La
organización afrontará un momento muy difícil en el segundo trimestre
del año. Probablemente tendremos que reducir la producción', declaró
ayer el ministro qatarí de Petróleo, Abdullah al Attiyah, presidente de
turno del cartel. Esta preocupación fue compartida ayer por el ministro
de Energía de Emiratos Árabes Unidos (EAU), Obeid al Nasery, que
señaló que la cuestión 'debe ser estudiada en la próxima reunión del
grupo', prevista para el 11 de marzo. Aunque aún no está clara la
decisión del cartel, Arabia Saudí sí descartó ayer un nuevo aumento de
la producción en el corto plazo. La incertidumbre sobre las consecuencias
de una guerra en Irak mantiene el precio del barril de brent un 55% por
encima del nivel de hace un año. Tranquilidad sobre los pozos iraquíes
Los temores a que el régimen de Sadam Husein mine los pozos petrolíferos
como hizo con los de Kuwait en la Guerra del Golfo son infundados. Así lo
considera la prestigiosa publicación especializada Middle East Economic
Survey (MEES). 'No hay ninguna evidencia de que el Gobierno de Bagdad haya
dado los pasos necesarios para volar sus instalaciones', afirma. MEES
señala que, aunque se desconoce cuál será la reacción de Husein en
caso de guerra, varios factores dificultan la operación. Primero, Irak no
podría tomar esa medida sin la participación de las empresas extranjeras
de perforación que están operando en el país, una colaboración
improbable. Segundo, actualmente están activos unos 2.000 pozos y los
preparativos para dañar esa enorme infraestructura en todo el país no
pueden pasar inadvertidos. Además, los inspectores del programa Petróleo
por Alimentos de la ONU, con acceso libre a las instalaciones, no han
detectado ningún movimiento. La producción petrolera de Irak representa
el 3% del total mundial.
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