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Las eléctricas quieren que el
Gobierno les asegure en firme el cobro de los costes de transición a la
competencia (CTCs). Economía señala que la tarifa no subirá más del
2%, lo que podría ser insuficiente para pagar los CTCs.
José Folgado, secretario de Estado de Energía, se reunió ayer con
los consejeros delegados de Endesa, Iberdrola, Unión Fenosa,
Hidrocantábrico y Viesgo, las principales eléctricas españolas.
Sobre la mesa del encuentro reposaba la propuesta del Ministerio de
Economía para que la tarifa de la luz no suba más del 2% anual hasta
2010. De este modo, la electricidad nunca sobrepasaría el nivel de
inflación previsto.
El anuncio de este escenario tarifario, realizado durante el mes de
agosto, encontró ayer la réplica de las eléctricas.
Costes
Estas compañías creen que el aumento de tarifa propuesto puede ser
insuficiente para garantizar la recuperación de sus costes. Su deseo es
que los precios se vayan fijando cada año en consonancia con la
evolución de parámetros como el coste de los combustibles, los tipos de
interés y la evolución de la demanda.
El Gobierno dice que, aunque suban mucho esos costes, la tarifa no
puede pasar del citado 2 por ciento, lo que deja poco margen de maniobra a
las eléctricas.
Este mismo año 2002, la sequía ha aumentado el coste de producción
de electricidad y las empresas dicen que los ingresos del ejercicio van a
dejar sin cubrir 1.500 millones de euros de sus gastos: el denominado
déficit tarifario.
Ante esta situación, el planteamiento de las eléctricas gira en torno
a los costes de transición a la competencia (CTCs). Este es el dinero con
que el Gobierno compensa a las empresas por la liberalización del sector
y la reducción de precios realizada en los últimos años.
Actualmente, las empresas tienen pendiente de cobro hasta 2010 unos
7.800 millones de euros de CTCs.
Compromiso
La pretensión de Endesa, Iberdrola, Unión Fenosa y sus colegas es que
el Gobierno se comprometa en firme a pagar a las eléctricas todo ese
volumen de CTCs.
Entre otros aspectos, esa seguridad permitiría arreglar a las
eléctricas sus estados financieros, que ahora reflejan una fuerte
incertidumbre sobre el ingreso futuro de esas compensaciones.
Una de las opciones es un significativo aumento del cobro de los CTCs a
partir de 2006, año en el que desaparece de la tarifa el dinero destinado
a satisfacer la moratoria nuclear (unos 480 millones de euros anuales).
Las eléctricas también piden una revisión de los ingresos de las
energías renovables y de las primas para la producción con carbón.
Desde el Ministerio de Economía no parece existir una voluntad muy firme
de comprometerse al pago íntegro de los CTCs. Estos costes supondrían
una importante carga para la tarifa de la luz durante toda la década.
Además, la Comisión Europea aprobó la concesión de los CTCs tal y
como están ahora regulados. Un cambio en su metodología puede exigir
nuevas consultas a Bruselas. Las autoridades europeas no vieron con buenos
ojos la afectación de un 4,5 por ciento de la tarifa de la luz para el
pago de CTCs, como se planteó en 1999. Luego, el Gobierno retiró esa
asignación fija.
Castigo bursátil
La incertidumbre tarifaria pesa sobre las cotizaciones de las empresas
eléctricas, que llevan un mal ejercicio.
Ayer, la cotización de Endesa se situó en 11,54 euros, un 0,51%
menos. Iberdrola cayó un 0,53%, hasta 12,99 euros. El valor de Unión
Fenosa descendió ayer un 1,33% y cerró la sesión en 12,59 euros.
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