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Desarrollo sostenible

La UE se desmarca de EEUU y lanza su propio programa de energías renovables.

La eliminación de ayudas a fuentes convencionales, a debate 

Rusia garantiza el éxito del Protocolo de Kioto.

EXPANSIÓN 

Miércoles, 4 de Septiembre de 2002

 

La Unión Europea decidió anunciar ayer su propio programa de fomento de energías renovables, tras su fracaso para introducir objetivos cuantificables en esta materia en el Plan de Acción de la Cumbre de Johanesburgo. Europa se desmarcó así de la falta de compromisos de Estados Unidos lo que, según los expertos, puede tener un impacto negativo sobre la competitividad de las empresas comunitarias a corto plazo.

La Unión Europea presentará hoy una iniciativa propia para fomentar las energías renovables, con la intención de crear una coalición entre Europa y otros países que quieran fijar objetivos específicos para impulsar estas fuentes.

La comisaria europea de Medio Ambiente, Margot Wallström, aseguró ayer en la Cumbre de Desarrollo Sostenible, que finaliza hoy en Johanesburgo, que los países que quieran ir más allá de los vagos compromisos incluidos en el Plan de Acción de la cumbre para promover las energías solar y eólica podrán participar en este plan europeo.

La comisaria definió esta iniciativa como “una coalición de los decididos”, en la que podrán participar países desarrollados y naciones en vías de desarrollo que estén decepcionados tras la decisión adoptada el lunes de comprometerse sólo a impulsar las renovables, sin establecer objetivos con porcentajes y plazos.

En principio, está previsto que la Comisión presente hoy una declaración, que no incluirá ningún objetivo concreto, pero que obligará a los países que se adhieran a fijar objetivos de producción de energía con fuentes renovables en plazos determinados y las medidas para lograrlos. Este sistema exigirá a los países rendir cuentas sobre el logro de objetivos. Brasil, Noruega, Suiza y Sudáfrica podrían sumarse a la invitación europea.

Objetivo comunitario

En el caso de Europa, el objetivo por el que parece que optará será el que fue descartado en la negociación del Plan de Acción de Johanesburgo, por la radical oposición de EEUU y la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP). Se trata de lograr que un 15% de la producción de energía en 2010 provenga de fuentes renovables. Así, los Estados miembros superarían sus planes actuales de promoción de renovables en un rango del 10% ó 12% de la producción energética en 2010.

Expertos consultados temen el impacto que el esfuerzo europeo en materia de renovables puede tener sobre la competitividad energética en el ámbito comunitario. Según el sistema actual, el consumidor paga toda la energía a un mismo precio por los kilovatios que consume, independientemente de su origen.

Los mayores costes derivados de la generación de renovables aumentan el precio medio de la energía y se repercute en las tarifas cobradas al consumidor. El riesgo, según los expertos, es que la existencia de unos costes más elevados por la mayor calidad medioambiental de la energía y la utilización de tecnologías limpias lleven a Europa a perder competitividad energética. Éste es el riesgo que existe, al menos, en el corto plazo.

Sin embargo, los técnicos esperan que a medio y largo plazo, la mejor utilización de las fuentes tradicionales y, en general, de los recursos naturales, gracias al uso de renovables, puede mejorar la competitividad en Europa.

Fuentes técnicas cercanas a la delegación española señalaban ayer que “la propuesta de la UE es arriesgada, porque debe concretarse bien. Ha sido una forma de tratar de aplacar las críticas que se estaban vertiendo tras el fracaso del lunes ante EEUU”.

Además, el esfuerzo energético está relacionado con el cumplimiento del Protocolo de Kioto, que EEUU ha rechazado. Por ello, es fundamental que se concreten los detalles del plan energético europeo. José Luis Blasco, director técnico de la Fundación Entorno, cree que “es fundamental determinar si las grandes centrales hidroeléctricas –pantanos– y la biomasa se consideran renovables”.

En España, está en marcha el Plan de Fomento de las Energías Renovables, aprobado en diciembre de 1999, cuyos objetivos establecen que las fuentes de energías renovables cubran, al menos, el 12% de la demanda total de energía en España en 2010. Para ello, se priman las energías en régimen especial, mediante la aplicación de unos precios más elevados.

El secretario general de la Asociación de Productores de Energías Renovables, Manuel de Delás, señaló ayer que “tenemos esperanza en que la Unión Europea siga trabajando como lo está haciendo hasta ahora para que se consiga sacar adelante su propuesta”.

En opinión de Blasco, “el impacto del fomento de renovables sería positivo para la industria española, sobre todo, para la tecnología eólica y fotovoltaica”.

La iniciativa europea será, al menos, más ambiciosa que el Plan de Acción final que salga hoy de Johanesburgo. Este texto sólo se refiere a “aumentar sustancialmente de forma urgente” el porcentaje de renovables en el consumo total mundial.

La eliminación de ayudas a fuentes convencionales, a debate 

Además del fomento de las energías renovables, otro de los grandes puntos de conflicto en las negociaciones de Johanesburgo ha sido la posible eliminación de las subvenciones a las fuentes energéticas convencionales como el carbón y el petróleo.

La reunión del lunes por la tarde, que superó el último obstáculo para consensuar el Plan de Acción de la cumbre, introdujo una versión descafeinada de la propuesta europea de eliminar los subsidios a las energías convencionales.

Sin embargo, mientras que en el caso de las renovables se eliminó cualquier alusión a la adopción de actuaciones para su impulso, en el capítulo de las ayudas, el texto final del Plan de Acción sí se refiere a la necesidad de “adoptar actuaciones” para plantear y estudiar su sustitución por otros mecanismos. “

Se ha puesto, por primera vez, encima de la mesa la posible o progresiva eliminación de los subsidios”, señalan fuentes cercanas a las negociaciones, que añaden que “es necesario evitar que haya un intercambio de empleo y bienestar con protección medioambiental. El desarrollo sostenible implica precisamente la búsqueda del equilibrio igualitario entre tres factores: el económico, el ecológico y el social”. Esto implicaría promover el desarrollo de ciertas regiones o comunidades muy dependientes económicamente de una determinada fuente energética –por ejemplo, el carbón en las cuencas mineras–, mediante la búsqueda de otras fórmulas para garantizar su crecimiento y sostenibilidad, lo que resolvería, por ejemplo, el problema de las ayudas al carbón y a las cuencas mineras en España.

Sobre este punto, EEUU también se mostró muy crítico en las negociaciones. Los expertos auguran posibles obstáculos comerciales a medio plazo por parte de otros países a los productos estadounidenses por la negativa del Gobierno de Bush a avanzar en materia de exigencias medioambientales.

Por lo tanto, esperan que el esfuerzo inversor para adaptarse a las exigencias verdes pueda afectar a la competitividad de las empresas de otros países a corto plazo, pero que se torne en una ventaja competitiva en un horizonte temporal más largo.

 

Rusia garantiza el éxito del Protocolo de Kioto.

El primer ministro ruso, Mijaíl Kasiánov, anunció ayer en la Cumbre de Johanesburgo que su país está preparado para ratificar el Protocolo de Kioto, que obliga a la reducción de los gases de "efecto invernadero”.

Por su parte, el jefe de Gobierno de China, Zhu Rongji, anunció ante el plenario de los jefes de Estado que su país ya ha abordado la ratificación del Protocolo y que ésta fue comunicada oficialmente el viernes al secretario general de la ONU, Kofi Annan.

En principio, la ratificación por parte de Rusia y China, junto con la de Canadá –que fue asegurada el pasado lunes–, permitiría la entrada en vigor del pacto a principio de 2003, a pesar de la negativa de Estados Unidos a refrendarlo.

El protocolo obliga a la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero un 5% entre 2008 y 2012 frente a los niveles de 1990. Como consecuencia, Estados Unidos se quedaría como la única nación industrializada que se niega a ratificar Kioto.

Declaración Política 

El secretario general de Naciones Unidas, Kofi Annan, comentó ayer los escasos progresos que se han realizado desde la celebración de la Cumbre de la Tierra de 1992. Se trata de uno de los puntos que se incluirá en la Declaración Política que se firme hoy, ya que los jefes de Estado y Gobierno pidieron ayer que se destaquen los escasos avances en la última década. La opinión de las delegaciones es que es necesario destacar los escasos avances en materia de desarrollo sostenible desde 1992.

Aunque ayer el acuerdo sobre el Plan de Acción ya estaba consensuado, Canadá, con el apoyo europeo, lo volvió a retrasar cambiando una referencia a la asistencia sanitaria. Los jefes de Estado tienen previsto aprobar en la jornada de hoy en el plenario el Plan de Acción y la Declaración Política como los principales resultados de la Cumbre de Johanesburgo.

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Última modificación: viernes, 06 de septiembre de 2002 .