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Una de las modificaciones afectará a
los llamados contratos bilaterales, que permiten a una eléctrica que una
parte o la totalidad de la producción de algunas de sus centrales se
destine directamente a clientes, sin pasar por el mercado mayorista de
generación.
La revisión de la normativa que afecta al sector eléctrico incluirá
un impulso a nuevas modalidades de contratación, entre ellas los llamados
pactos bilaterales. Éstos, que ya ahora permiten los acuerdos directos
entre generadores y consumidores sin pasar por el pool (mercado
mayorista), se enfrentan actualmente a diversos obstáculos que impiden su
desarrollo.
Economía ampliará las modalidades de contratación entre las
eléctricas y los consumidores dentro de la revisión de la ley del sector
que el citado ministerio prepara. Uno de los cambios afectará a los
llamados contratos bilaterales, que permiten a una eléctrica que una
parte o la totalidad de la producción de algunas de sus centrales se
destine a consumidores concretos sin pasar por el pool (mercado mayorista)
de generación. Pero este sistema se enfrenta en la actualidad a diversos
obstáculos, algunos de los cuales serán eliminados para facilitar esta
modalidad de contratación. No obstante, las posiciones de las eléctricas
respecto a la necesidad de potenciar los contratos bilaterales no son
homogéneas. Las empresas con menor cuota de mercado consideran que un
cambio muy amplio puede traducirse en un reforzamiento de las posiciones
de las dos grandes: Endesa e Iberdrola, las cuales, por otro lado, con un
80% de la actividad de generación ya marcan en un elevado porcentaje los
precios en el pool.
En una posición defensora de ese cambio se encuentra básicamente
Iberdrola, compañía que cuenta con una elevada cuota de clientes, tanto
en distribución como en comercialización. La eléctrica vasca ha
apostado por la potenciación de sus inversiones en generación no sólo
por el negocio que esta actividad genera en sí, sino por asegurar el
suministro a sus actuales y futuros clientes.
Comisión de la Energía
Sobre este tema también está trabajando la Comisión Nacional de la
Energía (CNE), dentro de la revisión general del funcionamiento del
sistema eléctrico prevista para este ejercicio después de varios años
de operatividad. Estos trabajos se han abordado con la premisa de que los
contratos bilaterales están actualmente perjudicados por aspectos como la
garantía de potencia, que es menos elevada cuando las compañías
generadoras y posteriormente las distribuidoras y las comercializadoras
acuden al pool a vender y adquirir la electricidad, respectivamente.
Además, los reguladores del sector energético consideran que el
actual sistema está quitando posibilidades de negociación tanto a las
eléctricas como a los consumidores, por lo que estudian un conjunto de
medidas que permitan un incremento de los pactos directos. Cara a ese
cambio, un aspecto positivo que se destaca es que se posibilitaría una
mejor adecuación de las necesidades de los clientes, especialmente para
suscribir contratos de suministro a largo plazo.
No obstante, la CNE, según fuentes consultadas, quiere facilitar ese
proceso siempre que no cree una situación negativa para el pool, ya que
en él va a estar posiblemente durante años la mayor parte de los
consumidores. En esta línea, se estima que es necesario tomar medidas
para que, por ejemplo, se puedan suscribir contratos directos entre
productores y comercializadores, pero sin olvidar los intereses de los
consumidores más pequeños. Este tema se estudia junto a los reguladores
portugueses, ya que el tema se incluirá dentro de la normativa que
regirá la creación del mercado único ibérico.
La mejora de la normativa sobre los contratos bilaterales podría
básicamente beneficiar a los grandes consumidores, como las industrias
cementeras, químicas siderúrgicas y productoras de aluminio y zinc. Y la
revisión del sistema de contratación podría abocar, según medios
consultados, en la conversión a largo plazo del actual pool de
generación, que es gestionado por Omel, en un mercado prácticamente
residual.
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