noticias


Desarrollo sostenible

Diez 'ecoasignaturas' para la empresa.

EXPANSIÓN 

Martes, 26 de Marzo de 2002

 

El impulso al desarrollo sostenible y la ratificación del Protocolo de Kioto sitúan al sector empresarial en una posición estratégica clave para asumir cambios profundos en su gestión ambiental.

Reducir la contaminación y ganar en transparencia son sólo algunas de las asignaturas que las compañías deberán afrontar en los próximos meses.

El papel de los consejos 

La Fundación Entorno, el IESE y PricewaterhouseCoopers presentaron la semana pasada el Código de gobierno para la empresa sostenible, en cuya elaboración han participado cerca de sesenta consejeros de compañías, además de representantes de la Administración y ONG.

Su objetivo es impulsar la integración de factores ambientales, económicos y sociales –sostenibilidad–, a nivel del consejo de administración. El próximo paso es conocer el estado de la sostenibilidad en un colectivo de empresas sensibilizadas.

El objetivo es “analizar la viabilidad y la operatividad del código, y realizar las recomendaciones que permitan mejorarlo”. Los resultados de este diagnóstico se presentarán posteriormente para que otras empresas se incorporen al proyecto. Además, se identificarán tres compañías que voluntariamente participarán en una experiencia piloto, que se desarrollará en el segundo semestre de 2002.

A finales de año, se presentarán los resultados de esta experiencia. En 2003, se realizará el análisis y desarrollo de las recomendaciones derivadas de la experiencia piloto, que se harán públicas dentro de un año.

El desarrollo sostenible, basado en garantizar la cobertura de las demandas actuales y futuras sin dañar el entorno ni el crecimiento económico, se ha colado en las agendas de algunos de los principales organismos mundiales –como la Unión Europea, la ONU y la OCDE–. Aunque la presencia de este concepto resulta aún demasiado teórica, la sostenibilidad plantea serios retos al sector empresarial, sobre todo, ante la cercanía de la Cumbre Mundial de Johanesburgo –Río+10–.

Como consecuencia, las empresas deben asumir ciertos cambios planteados en una apretada agenda medioambiental, que consta de un buen número de prioridades para los próximos meses.

1. Cumplimiento del Protocolo de Kioto. La ratificación ya está en marcha en España. En breve, comenzarán a plantearse actuaciones sectoriales que permitan cumplir la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero planteada por el protocolo. Energía y transporte serán los sectores más afectados.

2. Estrategia Española de Desarrollo Sostenible. El Gobierno baraja incentivos económicos y sociales para lograr introducir el desarrollo sostenible de forma horizontal en todos los ámbitos. Las compañías podrán beneficiarse de ellos siempre que garanticen su apoyo a la sostenibilidad.

3. Nuevas formas de gestión ecológica. Los sistemas de gestión medioambiental constituyeron la principal herramienta de la ecogestión a finales de la década de los noventa. Pero actualmente están siendo superados por una gestión ambiental más global, basada en el uso eficiente y sostenible de los recursos –ecoeficiencia–. Las empresas ya certificadas con modelos como la norma ISO 14001 –más de 1.500 compañías en España– tienen ante sí el reto de buscar nuevas fórmulas que les permitan profundizar en sus sistemas de gestión ambiental.

4. La Ley de Control Integrado de la Contaminación. La ley conocida, como IPPC, obliga a las instalaciones existentes a aplicar las mejores técnicas disponibles en su sector de actividad para ajustarse a unos niveles de emisiones contaminantes que no podrán superar. Si no se realiza esta adaptación antes de 2007, las instalaciones que incumplan la ley corren el riesgo de ser clausuradas. Las inversiones para adaptarse a la IPPC se estiman en 6.010 millones de euros.

5. Gestión integrada de residuos. La necesidad de cumplir las múltiples normas europeas sobre diferentes tipos de residuos exigirá mejoras empresariales.

6. Transparencia. La publicación de memorias ecológicas está arraigando en el sector empresarial. Este tipo de informes derivan, a veces, en memorias de sostenibilidad, que también consideran los aspectos económicos y sociales.

7. El papel de los proveedores. Los suministradores serán una pieza clave para potenciar el efecto multiplicador de la ecogestión de cualquier compañía.

8. Formación ambiental. La participación de empleados y otras partes implicadas –stakeholders– obliga a las compañías a impulsar su formación ambiental para aumentar sus posibilidades de participación en la política verde de la empresa.

9. Gestión del agua. El impulso a la planificación hidrológica por parte del Gobierno representará oportunidades, pero también retos de mejora, para las empresas.

10. Clientes más concienciados. Las crecientes exigencias de los clientes llevarán a las compañías a aumentar sus esfuerzos en materia de innovación para mejorar las prestaciones medioambientales de sus productos.

Ir a la página de inicio
 

Atrás Siguiente

 

© SIGE Sistemas de información y gestión energética, S.A.
webmaster@cogeneracion.org
Última modificación: jueves, 28 de marzo de 2002 .